Bienvenido a El Foro Del Narco


Donde encontraras informacion acerca de
los acontecimientos en mexico,
Si aun no estas registrado te invito a que lo hagas
y formes parte de este espacio, solo te tomara un minuto .

Recuerda que al registrarte ayudas al foro a seguir creciendo y actualizarce.

Por tu apoyo gracias



 
ÍndiceFAQBuscarMiembrosRegistrarseConectarse
Buscar
 
 

Resultados por:
 
Rechercher Búsqueda avanzada
Últimos temas
» Encuesta d Washington Post ... Presidenciales
Hoy a las 8:06 pm por makakikus

» Pregunta Indiscreta
Ayer a las 11:49 pm por Cazador de Duendes

» Nueva pagina web. para ver peliculas gratis
Ayer a las 9:18 pm por makakikus

» Con captura de El Loco termina un reinado de terror en Cadereyta
Ayer a las 9:09 pm por makakikus

» Eclipse en vivo
Ayer a las 8:46 pm por makakikus

» Dia historico, Peña Nieto MUEVE MASAS, pero en SU CONTRA
Sáb Mayo 19, 2012 2:02 pm por makakikus

» Poema a la kaka
Sáb Mayo 19, 2012 1:11 pm por makakikus

» Traían droga, se dicen "Hijos de Rey Misterio"
Vie Mayo 18, 2012 11:36 pm por makakikus

» Detienen mas complices del "Comandante"
Vie Mayo 18, 2012 11:27 pm por makakikus

» Convocan contra Peña y luego dicen que ¡no!
Vie Mayo 18, 2012 11:18 pm por makakikus

» Radiografia De Los Carteles Del Narco - Aristegui
Vie Mayo 18, 2012 3:50 pm por Cazador de Duendes

» Objeto de deseo: la medida real del pene más grande de la historia
Miér Mayo 16, 2012 1:38 pm por alfa123

» DOCE MITOS DE LA GUERA CONTRA EL NARCO
Miér Mayo 16, 2012 1:20 pm por alfa123

» DOCE MITOS DE LA GUERA CONTRA EL NARCO
Miér Mayo 16, 2012 1:18 pm por alfa123

» saludos otra vez por aca...
Miér Mayo 16, 2012 9:10 am por Cazador de Duendes

Ingresa al Chat

Sondeo
¿Quien Es Tu Candidato Favorito?
 Josefina Vázquez Mota
 Enrique Peña Nieto
 Andrés Manuel López Obrador
 Gabriel Quadri
 Ninguno
Ver los resultados
Tutorial El Foro Del Narco
El Foro Del Narco En La Red

Visitante

Compartir | 
 

 DIARIO DE UN SICARIO: 12.- Cometido justiciero

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Cazador de Duendes
Staff


Mensajes: 2679
Fecha de inscripción: 10/03/2011
Localización: La verdad es relativa. La neta es absoluta

MensajeTema: DIARIO DE UN SICARIO: 12.- Cometido justiciero   Sáb Feb 18, 2012 2:52 pm

Viene de aquí: http://www.elnarcoenmexico.com/t3135-diario-de-un-sicario-11-aterrizando-en-un-nuevo-encargo#7447

Cometido justiciero

Muy pocas víctimas de un asesinato son conscientes del peligro que corrían antes de su muerte. Si hubieran sido plenamente informados de las intenciones homicidas de sus rivales y las hubieran sopesado con detenimiento, seguramente no reposarían sus restos en una sepultura. Poca gente se levanta por la mañana con la certeza de vivir los últimos momentos de su vida: puede que junto con algunos enfermos terminales, éste sea sólo un privilegio de los suicidas y los condenados. Digo bien; “privilegio”, pues considero que todo el mundo debería conocer el momento, las causas y el lugar de su muerte con antelación. Aunque esto seguramente significaría el final de mi oficio (junto con el de las casas aseguradoras), sin duda ayudaría a plantearnos radicalmente la vida que vivimos. Empezaríamos a valorar las cosas realmente importantes, dedicaríamos menos tiempo a trabajar como autómatas para ofrecerlo al cariño y atención de nuestros seres queridos.

Saber el momento de nuestra muerte, sin duda, nos ayudaría a decir aquello que habitualmente nos callamos por timidez, cobardía o pudor. Haríamos cosas que sin duda no nos atreveríamos a llevar a cabo en circunstancias normales, pero que la premura de la cuenta atrás hacia la eternidad nos empujaría a hacer. Aunque solo tuviéramos una semana de anticipo a la hora final, no albergo la menor duda de que durante esos siete días viviríamos con mucha más plenitud que en años o meses de rutinaria monotonía. El privilegio de saber que todo se acaba irremediablemente en un tiempo determinado te permite tener el protagonismo del que carecen las personas que fallecen súbitamente, sin previo aviso.

Por fin podríamos declarar abiertamente nuestro amor a esa persona que tanto nos gusta, pero que a la vez nos intimida: superaríamos el miedo al rechazo y sortearíamos todas esas barreras psicológicas que nos hacen dar vueltas a la cabeza sin parar hasta que se nos pasa la atracción por quien amamos en secreto. A la vez podríamos mandar a hacer puñetas a ese jefecillo que tan importante se cree y tanto nos toca los huevos; o bien hacer las paces con esa persona con la que tuvimos un fuerte desencuentro por una bobada y ya no hemos vuelto a hablar. Tendríamos la oportunidad de decir a quienes nos rodean lo mucho que nos importan; podríamos regalarles flores o bombones para hacerles un cumplido que no les dedicamos normalmente: como si dar una chispa de afecto y felicidad a los que apreciamos debiera reservarse sólo a fechas señaladas. En la mesa, la gente comería lo que le viniera en gana, sin tener que ceñirse a platos saludables pero insípidos: sería el momento de darse un buen homenaje antes de partir al otro barrio. Sabiendo que nos vamos, podríamos despedirnos de nuestro entorno, besar y acariciar mientras consolamos a los que se quedan; dar consejos provechosos y cerrar todas las indicaciones para nuestra ausencia. Nos iríamos con la conciencia tranquila y el amor de los que nos importa palpitando con fuerza en nuestro corazón moribundo.

En definitiva; conocer el momento, la hora y las causas de tu muerte es un auténtico privilegio. Quizás la justicia cree que dibujando un destino de muerte al reo le está condenando con dureza. Personalmente creo que, aunque el castigo es cruel (pues sólo el estado puede poner legalmente a alguien fuera de la circulación sin necesidad de matarlo como hacemos los sicarios), el preso adquiere un privilegio que poca gente disfruta. El mismo juez que lo sentencie al patíbulo puede morir al día siguiente en un accidente de tráfico: su reo vivirá más tiempo que él y encima tendrá ocasión de despedirse de sus allegados sin causarles el trauma del abandono súbito de la vida. Todos los honrados ciudadanos de la ciudad del condenado que mueran accidentalmente en el tiempo que pasa desde que se dicta la orden de ejecución hasta que se hace efectiva, son objeto de un gran agravio respecto al que se cree que está siendo castigado con dureza. El hecho de permanecer en la celda durante años, acumulando polvo y pasando años privado de libertad es un castigo mucho más duro que vivir tres semanas con un suculento banquete final elegido por el inquilino del corredor de la muerte. A fin de cuentas el condenado a la pena capital dejará de existir y de sufrir: no tendrá tiempo para purgar sus culpas y arrepentirse.

En cierta manera, los sicarios nos parecemos mucho a los verdugos de la ley. Realmente estamos haciendo efectiva la sentencia dictada por nuestros clientes sobre la cabeza de las víctimas. Si no entramos a valorar el hecho de que ponemos fin a unas vidas señaladas, en realidad nuestros clientes actúan igual de mal que nuestro amigo el juez. El matiz es que a diferencia de éste, la decisión de nuestros contratantes no es gratuita: deberán pagar una importante suma por la muerte del individuo que ordenan suprimir. Independientemente de si actúan bien o mal, al ordenar éstas ejecuciones, los clientes de un sicario están pagando mucho dinero que les sirve para expiar cualquier terrible error. El juez puede equivocarse y obrar mal condenando a alguien a muerte, pero nunca pagará un céntimo por su error. A lo sumo tendrá algún problema pasajero de conciencia: nada que no se pueda arreglar con un buen par de psicólogos y unas cuantas pastillas para dormir.

Siempre me han causado cierta hilaridad esos servidores de la justicia que se rasgan las vestiduras al sentar a un sicario en el banquillo y relatar sus crímenes a la sala. El tipo que compadece (pongo bien el verbo, si es que esperaban que escribiera "comparece") ante el tribunal era del todo consciente de los riesgos de su trabajo, sabía bien que su tarea no está bien vista por la sociedad, y tiene la absoluta certeza de que el dinero de sus crímenes está pagando a toda una legión de eficientes abogados dispuestos a desvivirse por su inocencia. En esos momentos se está juzgando a un tipo que por su claridad de ideas debería ser enaltecido respecto del mundo hipócrita en el que vive. Por su parte, el asqueado servidor de la ley trabajará meticulosamente por meter en la cárcel a personas que pueden pasar años purgando un delito que no han cometido; y nunca se le caerán los anillos por ello. Es un tipo que no sabe el rumbo que lleva en su trabajo, salvo que su ambición puede hacer ver como evidentes unos hechos condenatorios más que dudosos para meter a alguien tras unos barrotes, sino para presentarlo ante un patíbulo. Con cada caso “ganado” tendrá una medalla en su currículum: poco importa si se ha hecho justicia o no.

Hablo con conocimiento de causa; pues todos mis “pavos” han sido víctimas de tan devotos servidores de la ley. Mientras yo me preparo para un nuevo trabajo que acabará con alguien muerto, decenas de personas perfectamente sospechosas están pagando mis deudas con la ley en prisiones de todo el mundo. Comprendan que no tenga, de éste modo, un buen concepto de la “justicia”.

A mi modo de ver, puede que realmente el trabajo del sicario no se diferencie mucho de la labor del “justiciero”. A fin de cuentas "ajusticiamos" sin contemplaciones a personas que han adquirido una deuda de sangre con nuestros contratantes. Nosotros cobramos esa deuda con su vida. Lo más seguro es que con nuestra acción, las víctimas nunca tengan tiempo de arrepentirse del daño que causaron a nuestros clientes hasta el punto de pagar por su muerte. Morirán ignorantes de sus errores y culpas en una relación tormentosa que no tuvieron voluntad de encauzar. Puede que no le dieran la importancia que realmente tenían sus acciones sobre los que ordenaron matarles, o bien se la concedieron a sabiendas del daño que hacían. Sea como fuere, la sangre llegó al río. Lo que seguro que no calcularon fue que la corriente de ese río arrastraría su cadáver.

Continua aquí:
http://www.elnarcoenmexico.com/t3137-diario-de-un-sicario-13-contabilidad-creativa-parte-i-el-precio-de-la-traicion#7449



La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 

DIARIO DE UN SICARIO: 12.- Cometido justiciero

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permiso de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
 :: General :: Foro Libre :: Mis Raices-